Clases Embarazadas

embarazada

 

 

 

 

 

Existe una secuencia de práctica apropiada para cada trimestre del embarazo, sin embargo es un requerimiento esencial tener al menos 6 meses de practica regular previa para acojerse a este tipo de práctica.

No existen clases para alumnas nuevas  embarazadas.

Las alumnas regulares que quedan embarazadas deben indicarle a su profesor para que puedan adaptar su práctica segun la guía trimestral  o bien pueden trasladarse a clases específicas que éste le indique.

Beneficios de la práctica durante el embarazo

  • La práctica del Yoga ayuda a mantener una sangre de buena calidad, rica en hemoglobina y niveles de presión normal.
  • Ayuda a mantener un peso controlado y evitar la presencia de albúmina en la sangre.
  • Las posturas del Yoga fortalecen la musculatura de la zona pélvica y mejoran la circulación sanguínea en toda esa zona.
  • Fortalecen el sistema reproductivo, ejercitan la espina dorsal y hacen más llevadero el período de pre parto.

Un cuerpo flexible, con mayor tono muscular, respiración profunda y relajación, aumentan, indudablemente, las posibilidades de que una mujer tenga un embarazo exitoso, un parto sin traumas, un buen alumbramiento y un rápido retorno a su condición física después de todo el proceso.

 

La variedad de asanas (posturas) que se practican en una clase de Yoga Iyengar varian y están orientadas a trabajar en cada trimestre aquellos aspectos que son más relevantes para la madre  segun  la etapa de desarrollo del bebé y posteriormente segun el periodo de lactancia en el cual se encuentre.

Sin embargo, para  obtener todos los beneficios que el Yoga Iyengar puede ofrecer durante el embarazo ,  es importante que la  práctica haya comenzado como mínimo 6 meses antes de la concepción, de tal manera de  incorporar los fundamentos esenciales de esta metodología.

La práctica de Yoga debe ser una etapa importante en la planificación de un embarazo. Si ya está embarazada y nunca ha prácticado yoga iyengar, éste no será el mejor momento para aprender una metodología. En tal caso, le recomendamos comenzar a practicarla después del parto, (dos meses después si es parto normal y tres en caso de cesárea).

En el post-parto el Yoga ayudará a recuperar el alineamiento, la posición de la pelvis y columna, así como a mejorar la tonicidad muscular y el funcionamiento de todos los sistemas orgánicos. Durante el puerperio será un excelente aliado para equilibrar los estados emocionales que se producen al enfrentar los nuevos desafíos que la maternidad presenta.