Clases Generales

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EL YOGA IYENGAR ES PARA TODOS

Practicar Yoga es como descascarar una cebolla. No puedes llegar al corazón de ella sin primero remover las capas exteriores. De la misma forma, no puedes alcanzar un nivel de práctica avanzada, libre de lesiones, si no pasas por todas las etapas propuestas por la metodología de BKS Iyengar.

La práctica regular transforma gradualmente al practicante otorgándole entendimiento y seguridad sobre la naturaleza de su propio cuerpo y mente, herramientas indispensables para emprender el viaje hacia el “si-mismo”. Teniendo en cuenta estas premisas, para obtener progreso en nuestra práctica siempre debemos observar las siguientes cualidades:

  • Evitar o disminuir la posibilidad de lesiones: Cuando un alumno comienza la práctica de yoga, es normal que durante algún tiempo su cuerpo presente cierto grado de resistencia o rigidez. La repetición sistemática de un grupo de posturas preparan gradualmente cada parte del cuerpo (musculatura, articulaciones y huesos) para resistir a una carga determinada de trabajo. En la medida que el cuerpo se abre, comienza a responder de manera más fácil y rápida al aumento en la exigencia o complejidad de las nuevas posturas que semana a semana se irán incorporando. Esta metodología de trabajo hace que la posibilidad de lesiones sea mínima y que la adaptación y evolución del alumno sean mejores.
  • Desarrollar la auto observación: Al trabajar con secuencias tipo, el cuerpo se acostumbra a los movimientos y acciones requeridos, desarrollando lo que se conoce como “memoria corporal”. El alumno es capaz entonces de observar y evaluar más fácilmente su propia evolución semana a semana, detectando sus debilidades y potenciando sus fortalezas. Por otro lado el alumno desarrolla la capacidad de practicar solo cuando lo necesite. Ese grado de independencia es favorable y necesario para la evolución hacia los aspectos más profundos de yoga.
  • Prácticar regularmente : pero, ¿Qué es una Práctica regular? La regularidad se refiere a la constancia con la cual se asiste a clases o se practica solo para aquellos que ya tienen algo de conocimiento y experiencia en la práctica del Yoga.
    Para un desarrollo progresivo y un avance seguro se requiere, como mínimo, una asistencia de dos veces en semana en los niveles iniciales. Como ideal sugerimos practicar día por medio (3 veces en semana) procurando, en lo posible, dedicar en casa un pequeño espacio de tiempo (entre 10-30 min) para realizar las posturas que recuerdes de tu clase anterior.

 

Clases de Iyengar, nivel 1

Existe una metodología que hace énfasis sobre un grupo de posturas clave que posibilitan al practicante novato (de 0 hasta 1 año de práctica regular) crear movilidad y desbloquear las principales articulaciones del cuerpo (columna-hombros-caderas) así como también fortalecer y alargar la musculatura principalmente de brazos y piernas. El trabajo regular y sistemático (mínimo 2 veces en semana) de estas posturas sienta las bases para una práctica progresiva y segura donde el alumno aprende a conocer su propio cuerpo y a equilibrar sus capacidades.

Todos los alumnos nuevos en el método, así como aquellos que llevan entre 1 y 2 años de práctica regular deben comenzar en este nivel hasta que su profesor regular le recomiende cambio de nivel.

Clases de Iyengar, nivel 2

En este nivel se profundiza el conocimiento adquirido en el nivel anterior, buscando reconocer acciones claves y cada vez más refinadas, así como también aumentar la resistencia física a través de la permanencia en las posturas de pie. Se incluye en este nivel un trabajo más extenso sobre otras familias de posturas como arcos, torsiones, inversiones y posturas de sentado.

Clases de Iyengar, nivel 3

En este nivel el alumno, que ya domina la técnica de las posturas básicas, está más preparado para trasladarse desde una práctica meramente física a una que integra habilidades tales como concentración, resistencia, determinación, disciplina y reflexión en cada acción que ejecutan.